23abr/120
HAZE 14
"El principal argumento para prohibir las plantas sagradas, es clasificarlas bajo la ley con el rótulo de 'estupefacientes'. Este término, proveniente del latín, alude a la generación de un estado de estupor o estupidez, una 'disminución de la actividad de las funciones intelectuales', según la Real Academia Española. Nada más lejos de la realidad: las plantas enteogénicas y sus derivados incrementan la actividad intelectual, activando incluso zonas del cerebro que no se utilizan normalmente en estados ordinarios de consciencia."

